Sé bienvenido a mi absurda dimensión.
«Escribir: la única manera de conmover a otros sin ser incomodados por su rostro»
Jean Rostand
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Vestidita de blanco
El hombre malvado dijo: —Ven conmigo, bonita. Y la niña, transmitiendo infinita inocencia, un toque de ternura en forma de alegre parpadear, fingió haber caído en la trampa: —Señor, ¿me da la mano? El muy tunante se la ofreció. La mirada se le iluminó a la chiquilla. —¡Graciela! Clavó los dientecitos en el antebrazo para…
Mujeres del mundo, os digo: sospechad de vuestros lactantes rollizos
El orondo octogenario Estanislao expresó a pleno pulmón el pensamiento que rondaba sus desvelos. Se bebió un carajillo de un trago y dijo: —Ojalá todos me vieran como un niño chico. Mejor, como el bebecito lactante que una vez fui. Y Dios, desde su trono de calaveras sagradas, se conmovió tanto que correspondió al deseo…
Miss Enero
La chica del calendario insistió: —¡Deberías olvidarme! Era la primera vez que un pedazo de papel a todo color me hablaba así. —No puedo. Estoy perdidamente enamorado de ti. —Pero no soy real, solo un producto dirigido a un público mayoritariamente masculino, un entretenimiento de pared, el adorno perfecto de un taller mecánico antes de…
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