Sé bienvenido a mi absurda dimensión.
«Escribir: la única manera de conmover a otros sin ser incomodados por su rostro»
Jean Rostand
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Una antigualla de mi pasado (égloga de las guapas)
La vieja máquina de escribir con la que doy forma a mis cuentos más subversivos me hizo una petición insólita: —Por favor, sácame de paseo. Me vendría bien sospechar de las nubes un rato. Tras agenciarme un cochecito de bebés en la Pacoburguer de la esquina, me la llevé al campo conduciendo dentro de los…
Los dioses del intercomunicador
En fechas recientes, han sustituido el intercomunicador del edificio donde habito junto a cientos de almas de lo más diversas y plurales. Lo que era una reliquia de tiempos mejores ha pasado a ser una virguería de la técnica que incluye una cámara de alta definición para saber quién llama a cualquier hora sin necesidad…
Extraño árbol de Navidad
El teléfono estaba sonando. Descolgué el auricular. O deslicé el dedo sobre la pantalla. —¿Quién es? —¿Eres Armando? No soy Armando. —Sí, claro que soy Armando, cómo no —contesté. —¡El de los cojones colgando! —Pues sí. Unas risas anticipando el final abrupto de la breve charla. Celebré que mi localizador de radiofrecuencia señalara la ubicación…
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