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Sé bienvenido a mi absurda dimensión.

«Escribir: la única manera de conmover a otros sin ser incomodados por su rostro»

Jean Rostand

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Presume de anillo de compromiso

 El hombre y la mujer llegan cogidos de la mano y se dan un triste beso de despedida antes de abrazarse con cuidado de no romperse. Ella monta en el tren y él la observa desde el andén, tratando —con escaso éxito— de no llorar. El revisor consulta la hora en su reloj de bolsillo…

Una perra y una motosierra

 La perra negra lloraba porque ocho mil millones de personas habían desaparecido a las 11:19 de un día con solecito. Nadie jugaba con ella a la pelota y eso la ponía triste. Fue a beber agua, pero su plato seguía estando vacío. Lo apartó de una patada y mordió una servilleta.  La motosierra Joisdead no…

Jocoso, ameno, chanza un tanto disparatada, definitivamente kōtōmukei

Prefacio  Hola, amigas. El pasado 21 de junio del año de nuestro Señor de dos mil veinticinco publiqué un chiste que, a buen seguro, os hizo alcanzar el paroxismo. Para celebrar que han pasado justamente 462 días desde tan efemérico momento, he decidido repetir la gesta, y no por farmear aura o un mal entendido…

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