Pl’i

Chrystabell & David Lynch

 Hay palabras sin emociones y palabras sin sentido. Entre las primeras se cuentan normal, adiós e incluso literalmente cuando es empleada metafóricamente. Entre las otras, pl’i pl’i.

 Pl’i pl’i es una danza, un beso de claroscuros, unos pies femeninos siguiendo una melodía lejana y distante, de otra época. Es difícil contar lo incontable cuando eres la garganta del ahorcado que patalea.

 En la única cabina telefónica que existía en la ciudad entre montañas sonaba el teléfono público, un ring ring batallador. No atendió a la llamada la mujer que leía y lloraba una carta escrita a lápiz. Tampoco el señor que era todo huesos y un sombrero de ala ancha rematando la gabardina negra con la cruz en el menguado pecho. El semáforo se puso en verde, dos niñas cogidas de la mano cruzaron sin mirar atrás. Luces rojas durante 69 segundos. Verde.

 Palmira y sus jadeos atendieron la llamada. Descolgó el auricular con cuidado de no rozar con los brazos los cristales vandalizados donde alguien había dejado una huella de carmín y los tres últimos dígitos de un número de teléfono entre exclamaciones, todo dentro de un corazón a cuchillo. Preguntó quién era, asintió al escuchar las palabras desde lo abstracto (ruido estático y bip bip bip), se mordió el labio como si fuera una gominola y se llevó la otra mano a la boca en cuanto comprendió que el cuento acababa de comenzar. Luces de neón imprimiendo carácter al relato y lluvia en su prólogo con alma de epitafio.

 -Pl’i pl’i -resumió la chica descalza antes de regresar al mundo de los sueños.

Duración de la llamada: 2:43. Ojalá fuera real.

David Lynch & Chrystabell
Chrystabell & David Lynch – Beat the Beat

Publicado por Joiel

Soy un zombie zombi.

3 comentarios sobre “Pl’i

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