Qué oscuro, Dios mío

 En aquella habitación de tinta china, con las persianas bajadas y ventanas cubiertas de esquelas y publicidad de güisquis, dos gorilas y otros cien bailaban black metal pisándose los pies. Tocados con sombreros negros de ala ancha, vestían tan solo camisetas negras, dejando las gabardinas negras, puestas unas encima de otras hasta formar una montañaSigue leyendo «Qué oscuro, Dios mío»

Mi mono saluda y os da los buenos días, braindeadlovers

 Cuando, en el zoológico de la isla de Lanzarote, unos turistas gallegos grabaron a un mono de altura imponente practicando el saludo nazi frente a varios turistas japoneses que decían konichiwa, dorayaki, bukkake Dani Rovira-san, siguió un gran revuelo. Las autoridades se personaron en el jardín zoológico para advertir a los responsables del lugar deSigue leyendo «Mi mono saluda y os da los buenos días, braindeadlovers»

El mono que no toca los platillos por una cuestión de derechos de autor

 Hola, almas bonitas.  ¿Habéis visto la película The Monkey? En España decidieron titularla El mono, y fue estrenada este mismo año. Seré, como en tantas otras ocasiones, explícito: considero que, si le restamos las personas que explotan y los muy variados insultos, la película pierde la mitad de su valor como obra artística.  Pero esSigue leyendo «El mono que no toca los platillos por una cuestión de derechos de autor»

A muchos y muchas os gusta montar en bici

 Mi nombre es Daniel, Danielillo para los que me quieren bien. Mis mejores amigos son el Bruto y Margarito, un muchacho sensible y tierno que siempre huele a Nenuco y polvos de talco. Le gusta llevar pajarita y zapatitos de charol. El Bruto prefiere el olor del napalm por la mañana y las cebollas. SeSigue leyendo «A muchos y muchas os gusta montar en bici»

El planeta de los monos

 Despertó la muchacha tras la larga hibernación en la nave espacial con aspecto y forma de batidora psicodélica. Las demás cápsulas estaban abiertas tras sufrir pérdidas de aire; en ellas, los cadáveres de sus padres, de sus hermanos, de su abuela Paca, de los demás astronautas. Todos estaban muertos. Parecían mojamas expuestas en el supermercado.Sigue leyendo «El planeta de los monos»

Somos unos buenos muchachos (Capítulo 9 y final)

Capítulo 9: Me gustan los finales felices  Los tres amigos decidimos adoptar al mono. Todavía no sabíamos qué opinarían nuestros padres de ello, pero poco nos importaba lo que tuvieran que decir, toda vez que gracias a aquella aventura iniciática nos habíamos convertido en hombres capaces de matar sin que nos temblara el pulso. SiSigue leyendo «Somos unos buenos muchachos (Capítulo 9 y final)»

Somos unos buenos muchachos (Capítulo 8)

Capítulo 8: 2023: Escape from Murcia  Encontramos a Joselito en un bunker subterráneo, explicando a las cabras cómo inducir al suicidio mediante el arte de la boñiga. No impartía la lección por placer, sino amenazado por un fusil de asalto. Un mercenario con la cara pintada con los colores del Real Betis le obligaba.  -Joselito!Sigue leyendo «Somos unos buenos muchachos (Capítulo 8)»

Cadáver Necrófago y el hijoputa

 Cadáver Necrófago encontró un mono feo subido a un árbol colmado de grandes frutas carmesíes.  -Hijoputa -dijo el mono.  Cadáver Necrófago echó mano a la guadaña dispuesto a responder. El mono, al verla, alzó las manos en señal de paz.  -Tampoco es para ponerse así.  Y añadió:  -Hijoputa.  Por una vez, Cadáver Necrófago preguntó antesSigue leyendo «Cadáver Necrófago y el hijoputa»

Somos unos buenos muchachos (Capítulo 7)

Capítulo 7: El castillo  -Cachorrillo -dijo la anciana que acababa de entrar en el despacho pese a la negativa de los guardaespaldas allí apostados-. Unos niños malos han llegado, y bien sé qué les ha traído hasta aquí. Es esa afición tuya por secuestrar caramelitos para después venderlos a los que hacen películas guarras.  -Abuela,Sigue leyendo «Somos unos buenos muchachos (Capítulo 7)»

Somos unos buenos muchachos (Capítulo 6)

Capítulo 6: Los pies de una chica bonita  -Disculpe, señorita, permita que me presente con agrado: me llamo Varg Viernes y soy el nuevo limpiabotas del pueblo. Quisiera hacerle una demostración de mis talentos, si no le importa.  Tendría veinte primaveras la manceba. Sonrió a escucharme así, consciente del efecto que su presencia generaba enSigue leyendo «Somos unos buenos muchachos (Capítulo 6)»

Somos unos buenos muchachos (Capítulo 5)

Capítulo 5: La fuerza del amor que mueve el mundo  Al Bruto se le antojó contratar los servicios de una meretriz con los dineros que habíamos rapiñado a los bandoleros devorados por los pájaros. Transitábamos por nuestro quinto día de aventuras y emociones cuando llegamos a Ricote, el pueblo murciano con más putas por habitanteSigue leyendo «Somos unos buenos muchachos (Capítulo 5)»

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