Capítulo 4: Emerge un reino de leyenda Llevábamos horas atravesando valles, puentes de madera, riachuelos con peces de tres ojos, cuando reparamos en un mojón que decía: 425 MURCIA -¡Murcia! -nos maravillamos, excitados ante la perspectiva de conocer la ciudad que inspira las leyendas. Margarito parecía el más alterado de los tres. -¡No era unSigue leyendo «Somos unos buenos muchachos (Capítulo 4)»
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Somos unos buenos muchachos (Capítulo 3)
Capítulo 3: Uno más en nuestra Comunidad El humilde labriego nos dio unos cuantos puntapiés, mas sin pisarnos las cabezas como hace la policía con quienes se manifiestan contra del gobierno. Tras desperezarnos descubrimos que portaba una bandeja con mendrugos de pan, algo de queso y morcilla de Burgos. -Deberíais regresar a casa, salvo queSigue leyendo «Somos unos buenos muchachos (Capítulo 3)»
Somos unos buenos muchachos (Capítulo 2)
Capítulo 2: Un descubrimiento que nos preocupa Desperté con ganas de visitar la vieja escuela para apedrear los ventanales. Desayuné a toda prisa, la abuela me dio su bendición sin dejar de atender a la telenovela y toqué a la puerta del Bruto, que vivía dos calles más allá. Su mamá me revolvió el peloSigue leyendo «Somos unos buenos muchachos (Capítulo 2)»
Somos unos buenos muchachos (Capítulo 1)
Capítulo 1: Hermosa amistad Cuando salimos del colmado de don Jacinto con los bolsillos a rebosar de droguitas muy coloridas, tiernas y estimulantes, decidimos protegernos del calor bajo las choperas que mediaban entre la plaza y los terrenos de don Riquete, otrora pertenecientes a una famosa cupletista muerta de sobredosis en Rabat. Allí encontramos aSigue leyendo «Somos unos buenos muchachos (Capítulo 1)»
Tengo el mono
Hace tiempo, durante el equinoccio de primavera, un chimpancé entró en una casa del extrarradio, saqueó el frigorífico, se mostró inmisericorde con los plátanos, hizo un estropicio en el cuarto de baño con la pasta de dientes y se llevó a la niña que dormía en su cuna sin manta. No eran alevosas sus intenciones.Sigue leyendo «Tengo el mono»
La callada por respuesta
El hombre preguntó al mono: -¿Por qué no hablas? El primate posó su mirada serena en la de su amigo el hombre, quedando pensativo. Desde alguna azotea llegó el vibrante sonido de un violín barroco. Finalmente, el mono extendió una mano cuyas uñas aparecían pintadas de negro, pues era gótico. Tomó unas cuantas hojas deSigue leyendo «La callada por respuesta»
Mono diabólico
El pobre mono diabólico lloraba desconsoladamente: uno de sus platillos se había roto y no podía seguir desplegando su arte con malignidad. Acudió a un manicomio del que tenía las mejores referencias, esperanzando en encontrar algún enfermo mental con un oscuro pasado a cuestas que pudiera arreglarlo, pero las enfermeras habían enloquecido tras escuchar laSigue leyendo «Mono diabólico»
Los seres con escafandra del espacio exterior que leyeron una carta a los Reyes Magos
A diez metros de la última cabina telefónica superviviente en la ciudad se extendía una manta roja y a medio mojar. Sobre ella, en animado desorden, la exposición de un cúmulo de monos ojipláticos con mecanismo de cuerda, casi todos tocando los platillos. Unos llevaban sombrero, otros no; unos sonreían, otros parecían tomárselo muy enSigue leyendo «Los seres con escafandra del espacio exterior que leyeron una carta a los Reyes Magos»
Gominóliko se mete en política
Gomi Gomi Gominóliko (en ocasiones GominoliK.O.) estaba genuinamente indignado. Llevaba días reflexionando al respecto y apenas podía conciliar el sueño, no sin recurrir a los malos vicios que, según cuentan, generan ceguera y acné entre los adolescentes. No fue hasta que vio en televisión a la mayor representante de un ministerio inexistente en los paísesSigue leyendo «Gominóliko se mete en política»
Fiesta de disfraces
Los infelices organizaron una fiesta para serlo un poco menos. Decidieron que fuera temática, tras consultar el significado de aquella palabra en un diccionario con un tercio de las páginas arrancadas. Unos pidieron que los disfraces fueran de superhéroes, otros que mejor de criaturas fabulosas para ver unicornios y kappas al menos una vez antesSigue leyendo «Fiesta de disfraces»
Gominóliko Origins
Llamaron a la puerta de Laura en repetidas ocasiones. Acabó de secarse el pelo, se vistió con el vestido que resbalaba de una percha en decadencia y prescindió de las bragas porque en mi cuento mando yo y además estaban en la cocina, junto al bote de leche condensada y las fresas ecológicas de Huelva.Sigue leyendo «Gominóliko Origins»